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El Banco de España no vigila, sólo califica de "mala praxis" abusos irracionales
20/04/2011  La banca se ensaña a golpe de comisiones con el pequeño cliente En tarjetas, cuentas, órdenes y operaciones de crédito, suben un 4% en tres meses, un 12% en un año. Una nueva clase social, los "vinculados", blanco del "ajuste de cuentas" de la banca. Santander, Banesto, Pastor, Sabadell. se llevan la palma en apretarle las tuercas a los clientes, altas comisiones, tarifas en la parte alta del escalado en busca de la máxima rentabilidad, pero, sobre todo, como único colchón e instrumento de salvación y trabajo para compensar la caída de ingresos del sector. No es cierto que las comisiones se hayan estabilizado, como tampoco lo es que alguna entidad publicite que no las cobre. Otra cosa es que el cobro de servicios admita un margen de negociación, si bien para entrar en esa categoría es preceptivo vincularse.
Por cierto, el Banco de España prestaría un buen servicio al común si no se quedará en mera advertencia de "mala praxis bancaria" la apertura "manu militari" de una cuenta cuando se suscribe un depósito nuevo u otro producto financiero, y lo que es peor aún, que se le cargue comisión por mantenimiento. En las entidades aseguran que la coyuntura no perdona a nadie y que la banca nunca pierde, al menos por comisiones. ¿La solución? vincularse a otros productos de la casa.
Mientras expertos, organizaciones de consumidores y medios de comunicación insisten en una mirada más atenta a la letra pequeña de las propuestas financieras, las entidades bancarias se ensañan con el pequeño cliente, y machacan, literalmente, al que no tiene vinculación de ningún tipo con la entidad financiera. Los departamentos comerciales presionan y son presionados por la organización: el margen de intereses y el de comisiones, sometidos a un proceso de mejora intensiva, deben cubrir los agujeros producidos en otros lugares del negocio, por ejemplo, las bajas causadas por impagos y mora del inmobiliario (léanse los resultados del primer trimestre del año, presentados recientemente por Banesto. Y en esa escalada en el precio de las comisiones bancarias, tendencia iniciada ya en 2005, acelerada en 2010, y que ahora en 2011 se pretende "reventar", el resultado es un aumento del 4% en lo que va de año, y de un 12% respecto a marzo del pasado ejercicio, datos (en media de doce meses) que se obtienen de comparar los precios aplicados por las primeras entidades financieras españolas. Cuota anual por tarjetas de débito (+12%) y de crédito (+10%), lo que supone una media de 28 euros más por la utilización de las mismas.
Mantenimientos de las cuentas y libretas de ahorro que sirven para cargar 23 euros de media por libreta (o cuenta) al año; unos 4,5 euros más al año por una disposición de efectivo en un cajero automático; entre 3 y 4 euros por apertura o cancelación de una operación de crédito, cancelación de cuenta corriente (Banco Santander cobra 18 euros por esta gestión en la oficina nº1 de la Plaza de Canalejas en Madrid), y así sucesivamente. De las comisiones por impagos, descubiertos y otros servicios clásicos (hoy se dice externalizados) mejor ni hablar.
Un director de agencia urbana en una gran caja, explica que "si bien las operaciones financieras que conllevan la asunción de mayor riesgo, sí habría sufrido una subida sustancial, no es el caso de la gestión ordinaria de las cuentas, cuyas comisiones han crecido por debajo de la inflación". Desconociendo que las comisiones estaban referenciadas en muchas entidades a la inflación, sí se puede observar que en los últimos meses la competencia entre entidades por la captación de pasivo, se ha reflejado en una mayor oferta de extratipos.
Dejando a un lado la rentabilidad ofrecida por la CAM (4% TAE a 12 meses y 4,25% TAE a 18 meses) que se dispone a sobrevivir con 2.800 millones de euros de fondos públicos del FROB, la carrera por hacerse con pasivo ha situado a un buen número de bancos y cajas en el nivel medio de los 3,5% de TAE. Extratipos bancarios para el cliente que se implique, para el que se vincule en otros productos. No para el que suscribe un depósito de alta remuneración por un plazo de entre uno y tres años.
Para ofrecer un extratipo por un depósito es preciso domiciliar el pago de recibos, domiciliación de nómina, da igual que sea fijo, funcionario o autónomo, suscripción de un fondo de inversión, un seguro, personal o doméstico y, por supuesto, tarjetas de atractivo diseño, personalizadas incluso. Son algunos de los "impuestos revolucionarios" que se exigen al "desvinculado" para pertenecer a la nueva clase social de los "vinculados". Estos sí que recibirán mejor trato en rentabilidades de productos, aunque no se libren de pagar comisiones, en lógica compensación de los extratipos recibidos. Se trata de que nadie se escape.
| Fuente: Juan José González.- Intelligence & Capital News Report (ICNR) |
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